Hace algunos años tuve el privilegio de descubrir el espacio “Los mundos de Nalla”, un lugar donde la literatura se convierte en puente y en diálogo. Allí tuve la oportunidad de participar en varias entrevistas online que conservo con especial cariño, pues reflejan mis primeros pasos y la esencia que guía cada una de mis obras.
Fue un verdadero honor encontrar en Nalla a alguien que creyó en mi voz y apostó por títulos como La luna y las cuatro estrellas deseo y El final de la luz.
Hoy guardo la ilusión de volver a compartir ese espacio mágico, para hablar de Los tres lagos y de otras obras que están a punto de ver la luz.
“Conocer Los mundos de Nalla fue descubrir un refugio literario que creyó en mis primeras obras. Ojalá la vida nos reúna de nuevo.”
